Una sombra larga y oscura se cierne sobre la Federación Madrileña de Tiro Olímpico (FMTO) tras la filtración de unas imágenes que apuntan a una presunta trama de falsificación de exámenes para obtener permisos de armas cortas. Una investigación periodística ha destapado cómo, supuestamente, se manipulan las dianas de los aspirantes que no alcanzan la puntuación mínima necesaria para obtener la codiciada licencia F, el permiso que permite tener una pistola en el domicilio. Según un vídeo obtenido en exclusiva por EL MUNDO, el vicepresidente de la federación, Enrique Vaquero, habría sido captado en un pasillo lleno de trastos realizando maniobras altamente sospechosas durante los exámenes de abril. El procedimiento, que parece casi cronometrado, consistiría en interceptar las dianas antes de que lleguen a la «zona de clasificación», donde esperan los árbitros. Cuando un aspirante no logra los 50 puntos requeridos, el vicepresidente presuntamente saca una diana nueva, le otorga los datos del participante y utiliza un bolígrafo para simular los impactos de bala. Para dar validez al engaño, emplea un sello oficial de la federación que guarda en su riñonera y, finalmente, «le arranca la esquina donde vienen los datos del participante y la mete, bien abajo, en una papelera» para deshacerse de la prueba original. La gravedad de estos hechos radica en la facilidad con la que se estarían concediendo permisos de armas en la Comunidad de Madrid, donde es obligatorio pasar por esta federación. Actualmente, el porcentaje de aprobados para la licencia F es de un 97%, una cifra sorprendentemente alta dado que disparar a 25 metros con arma corta requiere gran pericia. Existen precedentes inquietantes: hace años, cuando un mando de la Intervención de Armas de la Guardia Civil decidió escoltar personalmente las dianas hasta la «zona de clasificación», resultó que aquel día «suspendió el 100%» de los examinados. Además del riesgo para la seguridad, existe un trasfondo económico, ya que cada gestión de licencia reporta 650 euros a la FMTO. Otro punto crítico señalado por los propios federados es la venta de munición. Mientras que en armerías solo se permite comprar 100 balas al año, en la federación se pueden adquirir 100 al día. La preocupación aumenta al detectar comportamientos irregulares: «a veces vienen clanes familiares de ocho personas, se compran 100 balas cada uno con sus licencias, se toman un café y se van», advierten fuentes internas. Ante el escándalo, el director ejecutivo de la FMTO, José Manuel Barranquero, ha declarado que «la federación investigará» los hechos. Por su parte, el presidente Andrés Martínez sostiene que «la junta directiva no sabe nada de esos hechos» y ha anunciado que «se pedirán explicaciones al director de la licencia F, Ignacio López», aunque por el momento ha evitado señalar directamente al vicepresidente implicado en las grabaciones.
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