00:00En la tarde del 6 de junio de 2026, un sicario le disparó en al menos nueve oportunidades
00:05al reconocido periodista cucuteño Cristian Herrera. Silenció una vida de más de dos
00:09décadas dedicada al periodismo, a la defensa de la verdad y de la vida, a pesar de las
00:14innumerables amenazas y el exilio al que incluso se vio obligado.
00:17Durante 25 años, Cristian Hernando Herrera Nariño hizo periodismo al tiempo que esquivaba
00:23balas y amenazas. Caminó por la frontera colombo-venezolana, reportó la guerra entre
00:27grupos armados en la región del Catatumbo, indagó sobre las movidas de los políticos
00:31de Norte de Santander y puso en evidencia los casos de corrupción protagonizados por funcionarios
00:36públicos. Se convirtió en una voz incómoda para los poderosos y necesaria para el periodismo
00:41y para la democracia de su región y de Colombia. El pasado sábado 6 de junio, cuando llegaba
00:47un almuerzo familiar en Cúcuta, un sicario a bordo de una motocicleta descargó una ráfaga
00:51de nueve disparos contra el comunicador y cegó su vida.
00:55Cristian Herrera tenía 50 años y construyó a punta de reportería una prestigiosa carrera
01:00en el periodismo de Cúcuta, su ciudad natal, y de Norte de Santander. La pasión por las
01:05historias le venía en la sangre. A inicios de los 2000, entró a La Opinión, el mismo
01:09medio en el que trabajó su papá, y poco después recibió las primeras amenazas.
01:14El 10 de junio de 2004, las intimidaciones tomaron forma y rostro. Cristian Herrera estaba
01:19con un fotógrafo de La Opinión durante un operativo contra un supuesto narcotraficante.
01:23Los uniformados lo agredieron y uno de los integrantes de la Dijín de la policía le
01:27hizo una advertencia contundente. Su vida corría riesgo al punto de que un día los paramilitares
01:32llegaron hasta la sede del diario en el que trabajaba para decirle que se fuera del país.
01:36Herrera tuvo que salir del país junto a su esposa y exiliarse en Chile durante casi un
01:41año. Regresó a Colombia en agosto de 2005 porque su padre estaba gravemente enfermo y
01:45extrañaba hacer periodismo. En noviembre de ese año se reintegró al equipo de periodistas
01:50de La Opinión y, como bien sabía hacerlo, afiló el olfato periodístico y la pluma para
01:54narrar las movidas de los poderosos en su región. Durante un tiempo pudo hacer su trabajo sin
01:59ser blanco de amenazas, hasta que en 2014 de nuevo cayó en la mirada de los violentos
02:03incómodos con el periodismo riguroso. Años más tarde, la UNP le reforzó sus medidas
02:08de seguridad con un vehículo blindado, dos escoltas, un chaleco antibalas y un celular
02:12que tuvo asignados hasta el mediodía del 6 de junio de 2026. Ya no trabajaba en La Opinión.
02:17El 2 de octubre de 2024 renunció al periódico en el que laboró durante cerca de 23 años
02:22para dedicarse a los medios digitales. Pero mientras hacía periodismo independiente en
02:26plataformas digitales, las amenazas no se detuvieron. Las escases investigaciones por
02:30parte de las autoridades para proteger a los periodistas y garantizar el ejercicio de su
02:34labor retumbaron de nuevo con el asesinato de Cristian Herrera. Es el tercer comunicador
02:39asesinado en ese departamento en menos de dos años, pues la lamentable lista la engrosan
02:43también el periodista Jaime Vásquez, asesinado en abril de 2024 en Cúcuta, y el comunicador
02:48y líder comunitario Jorge Méndez, asesinado en junio de ese año en Tibú.
02:52La oficina en Colombia del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en el país
02:56emitió un pronunciamiento en el que rechazó el crimen y pidió celeridad en las investigaciones
03:01para esclarecer lo sucedido. En la misma línea se pronunció la Relatoría
03:04Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión IDH, que pidió concentrar esfuerzos
03:09para esclarecer el crimen.
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